El capitán del seleccionado ya se siente en plenitud física
para jugar sus primeros 90 minutos en el torneo, pasado mañana, ante Venezuela,
por los cuartos de final; "Estamos bien, vamos creciendo, pero hay que ir
con calma", advierte.
BOSTON.- Le cuesta sonreír, no por antipático o falta de
humor, simplemente porque le incomodan las demostraciones de admiración. Es
increíble que Lionel Messi todavía no pueda manejar esas cuestiones, porque él
comprende lo que representa. Es imposible que no sea así. Pero es evidente que
no tiene bien resuelto cómo actuar ante, por ejemplo, el pedido de personajes
como Adrian Hanauer, el manager general de Seattle Sounder y de su hermano
Nick, uno de los cofundadores de Amazon, de tomarse una foto con él. Y cuando
le dijeron que Adrian le había puesto a su hijo -nació hace tres meses- el
nombre Lio en su honor, se potenció la timidez del astro de Barcelona, porque
se pudo advertir que se le escapó una sonrisa nerviosa y comenzó a balancearse
como señal de modestia. Fue la primera vez en esta Copa que parecía más fácil
para él hablar con la prensa que estar posando junto a estos dos famosos
empresarios.
Camina por Harvard, en esa lujosa zona de Cambridge, donde
el aire británico encanta y él luce más tranquilo. Es que está en su lugar, con
su gente, con Agüero [Sergio], su amigo, con el que propusieron dejarse la
barba: "Leo me dijo que nos la dejáramos y después veremos qué onda. Si se
nos da. Bueno después vemos qué hacemos. Yo por ahora tengo poco, pero él ya
lleva más tiempo con esa barba", contó el Kun, tras la victoria de la
Argentina por 3-0 ante Bolivia, en el CenturyLink de Seattle. Pero la Pulga evita
estas confesiones, no le gusta hablar de eso, vuelve a sonrojarse cuando se lo
preguntan y, como acto reflejo, se pasa la mano por la barba antes de empezar a
charlar sobre cómo vio al equipo en la primera etapa de la Copa América
Centenario. Se lo nota distendido y todo fluye con naturalidad.
-¿Qué sensaciones te quedaron después del partido con
Bolivia?
-Me sentí bien. Cuando conocimos la lesión (un golpe en las
costillas) sabíamos de qué se trataba la recuperación y era una cuestión de
tiempo solucionarlo. Fuimos de a poco, pude jugar 45 minutos con Bolivia y
ahora espero poder estar los 90 en los cuartos de final.
-Más allá del deseo, ¿sentís que físicamente ya estás listo
para estar desde el arranque?
-Sí. Pude tener velocidad y el dolor prácticamente
desapareció, ya no está. Sinceramente, en el segundo tiempo con Bolivia no
sentí ninguna molestia, fue todo muy bien.
-¿Cuál es el balance que hacés de esta primera etapa de la
Copa?
-Me parece que es muy bueno lo que hicimos, fuimos creciendo
partido a partido. Superamos bien a cada uno de los rivales que nos tocaron,
ganamos con mucha seguridad en todos los partidos y por bastante diferencia.
Pero sabemos que viene lo más difícil. Ahora hay que olvidarse de todo lo que
hicimos y pensar que empieza otra Copa.
-En cuanto al juego, ¿sentís que crecieron colectivamente?
-Creo que sí. De a poquito vamos mejorando. Como dije la vez
pasada: a medida que vamos avanzando, seguimos creciendo. En estos torneos es
así. Ahora nos toca un rival complicado (Venezuela), que si está en esta
instancia es porque se lo merece y se lo ganó. Viene de clasificarse en un
grupo muy complicado y casi lo pasa primero. Vamos a tomar este partido con la
responsabilidad que se requiere, así como tomamos todos los anteriores.
-El haber ganado ante Bolivia con mayoría de suplentes, ¿les
da un plus de confianza para lo que viene?
-Estamos muy bien a nivel grupal y futbolístico. Hace un
tiempo que venimos trabajando juntos. Me parece que nos conocemos mucho. Hay mucha
confianza entre todos, entre nosotros y también con el cuerpo técnico. Creo que
desde el principio hasta ahora crecimos muchísimo en todos los sentidos.
-No es común verte enojado, pero te molestaste con Campos,
el N° 10 de Bolivia, ¿qué pasó?
-Me enojé porque el 10 ya había pegado un par de patadas, en
el primer tiempo también lo hizo. Me parece que no había necesidad de ponerse
así porque el partido estaba casi resuelto, y porque cuando pegó esa patada el
partido se estaba terminando. Bueno, igual no pasa nada, queda en la cancha.
-En esta Copa, el deseo es un solo.
-Sin duda, es lo que queremos todos, como la última vez que
jugamos este torneo. Ahora jugamos ante Venezuela y sabemos que es un rival muy
duro y nosotros tenemos que seguir haciendo lo mismo dentro de la cancha. Jugar
de esta forma es lo que nos da resultados.
-El título está cada vez más cerca.
-Hay que esperar, tenemos que pasar primero a Venezuela y
después veremos cómo se desarrolla todo esto. No sirve adelantarse. Estamos
bien, pero todo hay que hacerlo con calma.
Fuente: canchallena.com
Fuente: canchallena.com



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