El Pirata, con el debut oficial de Esteban González en el
banco, se impuso agónicamente 1-0 en el Mario Alberto Kempes.
La última pelota que cayó en el área de Brown significó la
segunda alegría en fila para Belgrano, que venía de festejar en el clásico y
que anoche se fue cantando un triunfo 1-0 sobre el equipo de Adrogué en los 32
avos de la Copa Argentina.
La victoria, además de un cheque de 459 mil pesos, le
permite ahora, después de tres años, avanzar de fase, instancia en la que
enfrentará a Huracán en San Juan en los primeros días de agosto.
A pesar de que el equipo no tuvo un buen partido y que en
líneas generales no le salieron las cosas como las había planificado el
entrenador, tuvo la entrega y la personalidad para buscarlo siempre.
Así fue que en la última jugada del partido, una corrida de
Renzo Saravia terminó en un medido centro para que el ingresado Velázquez
(había entrado 10 minutos antes) conectara en forma perfecta un golpe de cabeza
y sentenciara la llave de la Copa.
Para combatir la gélida noche de Córdoba la gente necesitó
de ese grito final para poder sacudir su cuerpo y quitarse de encima el castigo
del clima.
Claro está que cuando el frío pase y la alegría del triunfo
se calme, todos se darán cuenta que no fue una buena noche futbolística del
pirata. Obviamente que ganando los momentos de corrección siempre son más
llevaderos y que para el Celeste es sin dudas el mejor panorama el que se le ha
presentado en el inicio de la era del “Teté” González.
El partido
En el arranque del partido Belgrano mostró un dibujo
distinto al presentado ante Talleres, con un marcado 4-1-4-1 que intentó ser
más ofensivo pero que no pudo lograrlo por la falta de precisión a la hora de
progresar en la cancha.
El equipo de González no logró en ese primer tiempo
descifrar el sistema defensivo de Brown, que con dos líneas de cuatro aprovechó
la carencia de ideas del local.
Sobre el final del primer parcial, Alanis en dos
oportunidades y Lértora tras una buena jugada individual estuvieron a punto de
quebrar un cero tan frío como la noche.
En el complemento, Belgrano intentó plasmar en campo la idea
conceptual que tiene “el Teté” pero le costó porque los actores no están
cumpliendo con los roles asignados en el trabajo de la semana.
En ese panorama, con la gente pidiendo actitud testicular y
combatiendo el frío con los cánticos y los saltos en la tribuna, el equipo no
le devolvió calor.
Belgrano no tiene escasez de entrega pero le está faltando
volumen de juego y capacidad de reacción para desenredar un partido en el que
el rival brindó pocos espacios y lo anuló en lo táctico al pirata.
Al limitado Brown le alcanzó con un poco de esfuerzo físico
y con la habilidad de Cristian Chávez que sumado a las carencias del local
salió un partido bien parejo.
Lo más importante de la noche fue haber ganado y cumplir el
primer objetivo: avanzar de fase en la Copa Argentina.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario